CUZCO SE VISTE DE FIESTA GRACIAS A LA PARROQUIA DE URDA
Es claro que cuando decimos Cuzco, no nos referimos a la importante Ciudad de Cuzco, Capital de los Incas, escenario del famoso Machu Pichu cuyo centenario del descubrimiento celebramos el pasado año en Perú, sino a la capital del distrito del Alto Biavo, en la provincia Bellavista, parroquia al Sur de nuestra Prelatura de Moyobamba.

Se encuentra este distrito a una hora de la ciudad de Bellavista, capital de la provincia y a cinco horas en coche desde Moyobamba, Sede del Obispo. Ese es el tiempo que Monseñor Rafael, nuestro Obispo empleó el pasado 15 de Noviembre, para llegar temprano a cumplir una Misión hermosa y significativa, en esta población: La Bendición de la nueva Iglesia.
Entre los Distritos de Bellavista, éste era el único que no tenía Iglesia, y los moradores, fieles católicos, añoraban desde hacía tiempo, un templo donde poder reunirse todos los domingos para orar juntos a Dios
Atender a una demanda tan justa, es para nosotros, sacerdotes al servicio de nuestros hermanos, algo prioritario tratando de dar respuesta a esta petición tan sincera y tan significativa, ya que está indicando un clamor desde la fe y amor a Dios ¿qué más podemos desear? Sin embargo no siempre está a nuestro alcance, el poder responder a lo que se nos solicita. Pero… Dios que escucha el clamor de los pobres, no abandona a los suyos. Y ahí está, poniendo su contribución, la Parroquia de Urda y la Hermandad del Santísimo Cristo del Urda que generosamente nos ha tendido la mano. ¡Qué espontáneamente nos surge el darles las gracias, por haber hecho posible la construcción de esta Iglesia!. En este agradecimiento entra no solamente nuestro propio sentimiento, en él se hallan también, todos los habitantes de Cuzco, que les tendrán presentes no sólo en su corazón sino también en sus plegarias. Dios sabe retribuir con creces lo que hacemos por los demás.
El día 15, fecha esperada por todos, apareció un día brillante, con un sol espléndido, dispuesto a derramar su calor, como sabe hacerlo por estas latitudes. Pero… Dios quería que la fiesta fuera completa, y cuando el Sr. Obispo se disponía a comenzar la celebración que se avecinaba extremadamente calurosa, en cuestión de unos minutos se oscureció el cielo, y la lluvia benéfica que se estaba necesitando, se derramó copiosa sobre las cosechas.

El pueblo participaba gozoso, el Sr. Obispo como buen Pastor, les alentaba a reunirse todos los domingos, en la alabanza al Señor; a manifestar su fe y amor a Dios ,en una comunidad unida, creyente, comprometida; una comunidad en la que todos y cada uno de los moradores, se sientan acogidos apoyados y comprometidos. Sí el templo material, es algo sumamente importante, pero de nada valdría si no lo anima una auténtica comunidad cristiana. Eso es lo que queremos y por lo que trabajamos: hacer de nuestros hermanos, verdaderos hijos de Dios.
¡Gracias querida Hermandad del Cristo de Urda!, ¡Gracias querida Parroquia de Urda!; el cuadro con la imagen del Santísimo Cristo de Urda que cuelga en la pared del templo recordará siempre a los habitantes del Cuzco que vuestra generosidad hizo posible la construcción de su Iglesia.
Damián Ramírez Gómez
Párroco













